Puede, que por diferentes motivos, música no se te haya presentado un día ante ti. No te haya saludado y no te haya ofrecido jugar con ella. Puede, incluso, que aún no hayáis disfrutado pasando un ratito juntos. Para esos casos, los docentes debemos entrar en escena. Debemos ser quienes venga a clase con música de la mano y en cuanto nos sea posible, darle el protagonismo que se merece. No tiene porque ser el centro de la clase, ni mucho menos ella quiere eso, lo que busca es relajar, concentrar y motivar a unas mentes tan creativas como nosotros mismo se lo permitamos. A ella lo que le hace feliz es amenizar la estancia en el aula, sentirse participe de la evolución en el proceso de enseñanza de tantas personitas. Además, Música desde que tiene las TICs de su parte, es capaz de asistir con mucha más frecuencia aquellos momentos en los que más la necesites y ser mucho más variada según la situación y el momento.De la misma manera que de pequeños Música intenta ser ese empujoncito extra para sacar lo mejor de nosotros, cuando eres adulto sigue siendo igual. Puede que haya cambiado en algunos aspectos pero si tú lo quieres, puede volver a ser aquella que te maravillaba y ayuda de joven. Si necesitas ánimo por algo que te ha pasado que te hace sentirte triste, te animará a más no poder o si necesitas concentrarte para realizar ese trabajo de carrera tan largo y costoso, ten claro que estará ahí contigo, en todo momento.
Música aunque no lo creas, es madre. Es madre y sus hijos se llaman géneros. Sus hijos los géneros son muy diferentes entre si, muchos ni se hablan ni se entienden entre sí pero todos quieren divertir ,agradar, tranquilizar, hacer reir...Ojalá las personas fuésemos como ellos.
Y en fin, si es madre, debe de ser sabia, buena y un gran apoyo en cualquier momento. Además, la música al igual que las madres siempre deberían estar ahí. Por ello, pasa todo el tiempo que puedas con ella, seguro que no te arrepentirás.

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