viernes, 6 de enero de 2017

La interacción entre los padres y el niño en el juego

Muchos niños hoy en día se sienten solos en sus casas a la hora del juego. Esos niños, por lo general. pasan muchas horas en casa viendo la TV, lo que destroza su capacidad creativa y crea mentes poco imaginativas.  Para evitar estas situaciones, es recomendable jugar de vez en cuando con esos niños, ya seas el  hermano, la  madre, la tía o el abuelo.

Entre semana,  muchas padres se encuentran trabajando hasta la tarde y los niños salen del colegio para ser llevados a la extraescolar correspondiente en muchos casos lo que provoca que todos en casa lleguen cansados, con ganas de cenar, dormir y pensando en como preparar el día siguiente.

La situación descrita con anterioridad, provoca que durante los 5 primeros días muchos padres y niños se hayan relacionado más bien poco lo que provoca que el fin de semana, en muchos casos, se mantenga la misma tónica: que no se relacionen tanto como deberían.

Se crea una dinámica poco provechosa en donde le niño o niña se relaciona más con una pantalla (ya sea de tablet, ordenador o TV) que con sus propios padres. Por ello, y si alguno de los lectores de esta entrada se ha sentido identificado o considera que su pequeño familiar sigue alguno de los rolles citados, no pierda más el tiempo y disfrute él, de sus descubrimientos, avances y errores.

La infancia solo se vive una vez y tanto los que le rodean como el niño o la niña en cuestión se merecen recordarla como una etapa bonita y feliz.


Peliculas Disney y el trabajo en equipo.

Como fan declarado de esas películas de Disney que maravillaron nuestra infancia y ya que he tratado en varias entradas el tema que se trata en el vídeo, así como otros subtemas como la complementación o la empatía, os comparto el siguiente vídeo. En él nos muestran varias escenas de películas Disney donde se promueve el trabajo en equipo.

Creo que este vídeo refuerza varios de mis entradas en los que he tratadado estos temas y ya de paso, nos ofrece casi 10 minutos de disfrute audiovisual. Que aproveche.


El profesor es el guia y las TICs la herramienta

La erosión de los Smartphone, Tablets, Ipads, MP4s y demás aparatos tecnológicos parece haberse asentado en el día a día de los alumnos más jóvenes. En verdad, quien no se ha quedado sorprendido alguna vez al ver a un niño de entre 5 y 8 años manejar un teléfono mejor que un lápiz y un papel, y lo hacen de forma instintiva, por pura atracción y exploración. Aspectos y cualidades más que aplicables al aula, ciertamente.

Debido a esta realidad, la cantidad de información que asimilan y son conocedores los niños y niñas de hoy en día es muy amplia. Y pienso yo, ¿si son capaces de enterarse e informarse de ese nuevo baile o nueva moda venida de EEUU debido a los videos, cuando quieran dar un buen uso a las TICs en que lugar quedará el docente?

Tras una reflexión y teniendo en cuenta charlas recibidas en la propia Universidad por profesores de Primaria que dan un uso magnifico a las TICs, creo tener una respuesta válida a la pregunta formulada anteriormente (espero que también os haya hecho pensar a vosotros, lectores). Los profesores debemos ser  aquellos guías que acepten y tengan en cuenta las nuevas tecnologías y que las utilicen como herramienta para desarrollar la independencia y la exploración útil en los alumnos.

La llegada e implantación de las TICs en el aula es prácticamente una realidad, por ello, los profesores en vez de cerrarse y omitir las partes positivas de las mismas deben utilizar de la manera más provechosa posible esta herramienta que la época en la que vivimos nos ha dado.


Dos caminos que debemos unir los maestros

El tiempo de diversión, juego o cualquier actividad que nos distraiga es vital para un buen desarrollo personal en edades más tempranas sobretodo.Todos debemos tener momentos en el día en el que ocupemos el tiempo en asuntos que nos agradan: dormir una buena siesta, ver una serie de dibujos animados graciosa, jugar a la videoconsola...

De la misma manera que consideramos crucial la practica de estos momentos de ocio, tenemos que tener en consideración los momentos de trabajo y estudio, y saber discernir cuando llega el momento de estudio en el que debemos dejar de pensar en esa partida tan divertida de la Nintendo. La capacidad y la madurez necesaria para poder dejar a un lado lo que más nos divierte o gusta, para hacer los deberes o estudiar para un examen, es una acto que ni siquiera los estudiantes más mayores cumplimos siempre. Los que lo cumplimos a menudo hemos tenido, probablemente una educación tanto en casa como en el aula de nuestro maestro más que positiva, ya que debido a las TICs, por ejemplo, la cantidad de aspectos que pueden distraernos o atraernos a no centrarnos en nuestras tareas tientan y mucho.

En mi opinión, el ocio y el estudio, en la mente muchos estudiantes de Primaria, lamentablemente, son caminos totalmente opuestos, que pocas o ninguna vez se encuentran. Por ello, contradiciendo un poco el argumento que ofrezco acerca de las TICs, las nuevas tecnologías pueden utilizarse de una manera más que provechosa para impulsar y motivar el estudio. Cada vez más son las webs educativas que ofertan una variedad amplia de juegos tan divertidos como educativos, lo que debemos de hacer como docentes es ofertarlos, mostrarlos y sacarlos a la luz.

Asimismo, las TICs no solo nos ofrecen juegos educativos, sino una ilimitada posibilidad de información de temas que se trabajan en clase pero que no se enfocan de una manera tan lúdica pero debemos enseñar y mostrarles que sus conocimientos con aparatos tecnológicos son útiles para tareas de clase.

¿Puedo jugar?

¿Puedo jugar? Es una pregunta tan corta como vergonzosa en el momento, o no, todo depende del emisor y del receptor. En ocasiones, el emisor no es del todo una personita muy vergonzosa y no le ha sido dificil formularla, en caso de que sea de los míos y que con personas desconocidas les de mucho más "palo", habrá sido un acto poco menos que titánico, impulsado por la charla previa de nuestra madre o padre. En estos casos, el receptor y poseedor del posible juguete u objeto más o menos divertido tiene mucho que decir, prácticamente todo y no siempre lo que va a decir va a ser bueno...

En esta entrada me gustaría tratar brevemente un tema que ha estado implícito en entradas anteriores en mayor o menor medida: la empatía, el compañerismo pero esta vez enfocados hacia la integración en el juego. Quien no se ha visto en la situación anteriormente citada, tanto en un bando como en otro... En muchos casos la aportación de los padres es vital para que todos acaben jugando juntos ya que existen casos en los que ese niño que quería jugar no es aceptado, lo hace que este se sienta verdaderamente desplazado.

Puesto que estas situaciones los docentes no podemos manejarlas del patio del colegio para fuera y que la relación entre los compañeros intentaremos que sea como mínimo cordial y de respeto, considero que debemos fomentar varios valores para lograr así un grupo de clase unido e integrado. 

Si un niño o niña quiere jugar el partido de la clase, saltar con la cuerda, jugar al escondite, tirar unos tiros a la canasta o echarse una partida de tazos juegue como juegue o tenga la habilidad tiene el mismo derecho que el resto de compañeros. Hacer ver a todos y cada uno de nuestros alumnos que el no facilitar la integración en cualquier juego es un acto feo y egoísta es otro de nuestros muchos cometidos. Así como debemos alabar y admirar actos donde un compañero invita a otro que se encuentra solo a jugar. Puede que este no lo sepa pero habrá hecho feliz a su amigo, y le habrá hecho sentirse valorado, algo impagable. 

Siempre existirán "líderes" que sean más reacios a aceptar a alguno de sus compañeros y es ahí, en ese tipo de situaciones donde debemos utilizar la empatía, ponerles en el caso del otro alumno. Seguro que sacaremos cosas positivas,


Los cromos de la clase

La idea que me gustaría desarrollar brevemente en esta entrada es algo que me encantaría desarrollar como pequeño proyecto si tengo la suerte de impartir clases en aulas a niños y niñas de un colegio. El proyecto constaría de lo siguiente:

En primer lugar, cada alumno debería traer en una cartulina de un tamaño considerable a clase. Seguramente esta práctica se realizaría en clase de plástica o tutoría. Posteriormente, con tijeras, tendrían que ir cortando la misma cartulina en 4 partes más o menos simétricas para dividir así lo que fue la cartulina en  unas más pequeñas, que fuesen además mucho más manejables.

Después, llegaría el momento de explicarles a los alumnos el motivo de la práctica. Que consistiría en lo siguiente: cada uno tendrá que inventarse, pintar y crear del estilo y contenido que él prefiera 4 cromos de una manera un tanto especial. Cuando el profesor considerase oportuno, avisaría del momento del cambio, es decir, cuando aún no has terminado el cromo deberás intercambiarlo con tu compañero de al lado que aún no ha terminado para que el acabe con la obra de arte que tú iniciaste y viceversa. Puede incluso que el mismo cromo pase por 3 o 4 manos diferentes, en función del profesor, lo que sería estupendo.

Una vez acabados los cromos, en las cuales el propio profesor ha tomado también parte, llegará el momento del trueque. Cada alumno tendrá en su poder 4 cromos totalmente diferentes de los cuales ha aportado un poquito en cada cual, igual que varios de sus compañeros. Puede que sean sobre natación, juguetes, animales, objetos... la variedad será inmensa, seguro. Los estilos serán diferentes, los colores, las formas...

Creo que mediante este proyecto los docentes trabajaríamos además de las artes plásticas, la integración entre compañeros, la cooperación, la complementación
... valores que, en mi opinión, reforzarían la autoestima, un punto clave para lograr un mejor rendimiento escolar.

Habéis cambiado tanto...

Una persona con una edad tan corta como la mía llega, a veces, a planteamientos más propios de personas con vidas más longevas. Tal vez se debe a la velocidad a la que cambia hoy en día todo, o al sentimiento melancólico que lleva uno con el tema que voy a tratar a continuación. Sea lo que sea, siento que es una cuestión que debemos incidir los docentes del futuro debido a que el listón del mismo, que esta cada vez más bajo. Me refiero a los dibujos animados o dibujos, conocidos más coloquialmente.

Cuando uno recuerda su propia infancia recuerda esas películas de Disney, esas series que le hacían levantarse a las 8 de la mañana con una ímpetu que sus propios padres desearían que tuviese entre semana para irse a clase... Si bien es cierto que siguen apareciendo películas y series infantiles que merecen la pena, la saturación de este género es cada vez mayor, provocando que los niños y niñas de hoy en día se conformen con cualquier cosa. Dibujos sin ningún tipo de fundamento educativo, cultural o linguistico.

Hace 10 años. por ejemplo, los niños y niñas disfrutábamos de los dibujos de  canales autonómicos, lo que reforzaba en nuestro caso, el euskera. Hoy en día, dichos canales apenas se televisan en las casas, y es una pena. Canales como Boing, Clan o Disney Channel son los que reinan en la TDT en cuanto a canales infantiles se refiere, os lo dice el hermano mayor de un fiel consumidor de los mismos. En la mayor parte del tiempo que lo acompaño en el sofá divisando  alguno de los 3 canales comentados con anterioridad, apenas pongo atención. Cuando lo hago, me doy cuenta de los pocos valores humanos que se muestran. Por no hablar de las "gracias" que suelen soltar cada dos por tres, en muchas ocasiones con poco fundamento infantil.

Las TICs han sido uno de los propulsores de este cambio, de forma más directa o indirecta. Las TICs facilitan tanto lo bueno como lo malo en este aspecto, por ello, ayudar y enseñar a discernir entre los dibujos más apropiados es otra de nuestras tareas como futuros docentes.

Para finalizar, a todo aquel que conviva con niños y niñas que se encuentren en Primaria, me gustaría enviarles un pequeño mensaje. Nutrid a vuestros hermanos, sobrinos, hijos o nietos de buena calidad audiovisual como fue El Rey León, por ejemplo, y todas las películas contemporáneas a dicha obra de arte. Unas películas
con moralidad, sentimiento que llegaban a los corazones de mayores y pequeños.


La complementación entre niños y niñas a partir del deporte.

Por desgracia, hoy en día existen muchos casos de fracaso escolar debido a la frustración, ese tapón en el progreso personal de todo ser que tiene unos efectos mucho más agravantes en edades más tempranas. Los motivos son prácticamente tan diferentes como casos existentes. Si bien es cierto que existen muchas posibles soluciones (la música mismamente, donde hablo sobre ella  aquí: Gracias amiga, gracias Música) en esta entrada me gustaría centrarme en un ámbito de la vida de muchos niños y niñas que gracias a ello, logran forjar una autoestima a tener en cuenta y que esta les ayuda en la adquisición de una seguridad muy provechosa para su día a día. Me refiero al deporte.

El deporte es un conjunto de disciplinas a cada cual más divertida. El deporte te enseña a compartir, a ceder por un objetivo común, a planificar, a llorar de felicidad... Te ayuda a hacer amistades y a adquirir una confianza acorde con la satisfacción que siente uno por practicarlo, sea el que sea.

El formar parte de un grupo, de un equipo, es un sentimiento muy provechoso para aquellos niños y niñas que puede que en el aula se sientan desplazados, porque no llegan a aquellos conocimientos que "les haga formar parte de la clase" debido a su escasa participación, por no sentirse capaz de seguir el hilo de la clase. Para muchos niños, sean más o menos habilidosos saltando a la comba, metiendo una canasta, corriendo, bailando o chutando un balón, el tiempo de patio es tiempo de disfrute practicando sea la disciplina que sea. El que más les guste o les apetezca. El que les haga evadirse de esa clase o asignatura que les hace sentirse agobiados. Incluso cabe la posibilidad que les haga coger mucha más fuerzas y positivismo de cara a las próximas clases.

Asimismo, el deporte puede (y debería en opinión de un servidor) seguir presente fuera del horario lectivo. Además de ser una practica saludable es una practica voluntaria, nadie te obliga a llegar a ningún objetivo, ninguna nota, ni tienes que realizar unos mínimos para cumplir. Si bien es cierto que en deportes de equipo los alumnos menos habilidosos pueden verse desplazados, el profesorado debe concienciar a sus alumnos del trabajo en equipo, la integración, el respeto y hacer ver lo bonito de realizar algo todos juntos, de ayudarse. Ayudar por el mero hecho de beneficiar a otro, sin buscar nada a cambio, o si, disfrutar todos juntos.
A raíz de lo anteriormente comentado, surge  lo que yo considero como complementación. Es cierto que existen niños con una habilidad innata para los deporte así como para los estudios. Pero, por otra parte, es muy común, la existencia de niños con mayor destreza académica que física o una gran habilidad psicomotriz aunque escasa en lo respeto al estudio. E aquí otro aspecto a trabajar, la complementación entre alumnos Y dicha complementación debe basarse en la empatía, incluso para aquellos compañeros que no son tan hábiles en ninguno de los campos citados con anterioridad, que serán muchos, entre los que me incluyo. La complementación debe ser algo que incluso este último grupo tiene algo que aportar. 

Solo imaginar una clase donde los propios alumnos se ayudan entre sí, para mejorar esas multiplicaciones que cuestan tanto o ese tiro de 3 que es tan complicado, ilusiona. Puede que sea difícil y seguramente lo sea, pero luchar por ello es un reto emocionante.